Al fin...
Otra vez esa sensación de que soy un tiburón entre millones de pececillos.
Otra vez comiéndome las horas, relamiendo los minutos, y apurando cada segundo antes de cruzar ese maldito paso de cebra.
Es como si volviese a ese sueño en el que agitaba mis brazos y echaba a volar. Es esa sensación. Y esta vez nada me va a parar.
Nada nos va a parar.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
...
Me fumaría el primer y último cigarro de tus días, el primer beso, el último roce de mejilla.
Lo has conseguido.
Ahora no sabría levantarme sin ti, ahora te vas y me destrozas el alma.
Estoy metida en esta trampa mortal de amor locura y necesidad.
Y la verdad, no he tenido elección.
Sólo quiero hacerte feliz
Lo has conseguido.
Ahora no sabría levantarme sin ti, ahora te vas y me destrozas el alma.
Estoy metida en esta trampa mortal de amor locura y necesidad.
Y la verdad, no he tenido elección.
Sólo quiero hacerte feliz
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Basta de blues
Tengo todos los ingredientes en mi mano, y lo voy a hacer.
Una vez me dijiste que una de las cosas que mejor te hacían sentir era haber y estar haciendo con tu vida lo que tú quieres.
Me he parado a pensar y eso estoy haciendo yo, solo que aún no he superado el concepto de fuera de lo “correcto”.
Me propuse un objetivo realmente complicado para septiembre en el que no cabían noches en tu cama entre temblores, escapadas a la playa, tus colacaos, tardes tirados en un sofá, cenas, y esas eternas conversaciones que me saben a tanto y que empujan el minutero sin piedad y hasta tu cama…
Puedo asegurarte que no cambiaría todo esto ni por 50 creditos, ni por un “hija enhorabuena”, ni por mi propia satisfacción del “deber cumplido”.
Yo sí que me digo enhorabuena.
En un mes he conseguido todo lo que quiero.
Y un año por delante. Dinero, la carrera que quiero (con la sorpresa de llevar ya 200 creditazos bien sudados) y a una personita a mi lado a la que darle absolutamente todo lo que tengo.
Si por esto hay que dejar de sonreir, que se acabe el mundo.
Empezamos.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Avería y redención
Sin pensarlo más.
Salir por la puerta.
Andar camino a ninguna parte pero nunca todo recto.
Todo recto no se puede llegar muy lejos.
Sería de locos.
Cómo ser consecuente si después de años encuentras tu motor, y lo tienes ahi delante, entre cuatro paredes que sólo pueden darte, sólo, todo eso que necesitas para decir joder, en que momento quise dejar de vivir, quién se divertía escondiendo todo esto.
Cómo no agarrarte a eso, qué motivo vas a encontrar para no cogerlo todo, saborearlo y... uff acabar echandolo de menos a rabiar cualquier dia, cualquier noche, o cualquier ratito en el que no puedes decirle qué tal tu día mi amor, vente aqui conmigo, mientras das unos golpecitos al bendito sofá que tiene ya más de ti que tu misma.
No sé si es bueno pero reconozco que a veces me gusta echarte de menos, a veces.
Salir por la puerta.
Andar camino a ninguna parte pero nunca todo recto.
Todo recto no se puede llegar muy lejos.
Sería de locos.
Cómo ser consecuente si después de años encuentras tu motor, y lo tienes ahi delante, entre cuatro paredes que sólo pueden darte, sólo, todo eso que necesitas para decir joder, en que momento quise dejar de vivir, quién se divertía escondiendo todo esto.
Cómo no agarrarte a eso, qué motivo vas a encontrar para no cogerlo todo, saborearlo y... uff acabar echandolo de menos a rabiar cualquier dia, cualquier noche, o cualquier ratito en el que no puedes decirle qué tal tu día mi amor, vente aqui conmigo, mientras das unos golpecitos al bendito sofá que tiene ya más de ti que tu misma.
No sé si es bueno pero reconozco que a veces me gusta echarte de menos, a veces.
jueves, 1 de septiembre de 2011
A veces
Me pasa a veces cuando estoy tan cansada que no puedo dormir.
Cuando me hace falta tanto y tan poco para acabar con la autodestrucción.
y a esta lucecilla que se torna infinita y que en noches como hoy pinta la soledad de relativo…
qué más puedo pedir, más que poder arrancarte a mordiscos todo lo que inventas cada dia sin tener que esperar a un más tarde…
No puedo quererte más.
Me pasa a veces, tantas.
Cuando me hace falta tanto y tan poco para acabar con la autodestrucción.
y a esta lucecilla que se torna infinita y que en noches como hoy pinta la soledad de relativo…
qué más puedo pedir, más que poder arrancarte a mordiscos todo lo que inventas cada dia sin tener que esperar a un más tarde…
No puedo quererte más.
Me pasa a veces, tantas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)